miércoles, 7 de noviembre de 2018

OBSERVATORIO SUBALTERNO
CRISIS UNIVERSITARIA NACIONAL

Convocatoria y Programa.

2do Encuentro Nacional de Profesores de Universidades Públicas.

¡Por la defensa de la educación superior!
1. Convocatoria formal:

a. Objetivos:
i. Articular las propuestas de corto, mediano y largo plazo que
han surgido desde las Asambleas, Mesas y Comisiones
Profesorales, en el marco de la actual movilización nacional por
el presente y futuro de la Universidad Pública, con el propósito
de consolidar agendas comunes y agendas regionales.
ii. Crear estrategias de acompañamiento, apoyo técnico y
comunicación a la Mesa de dialogo con el gobierno nacional,
para construir soluciones a las problemáticas que afectan la
educación superior pública.
iii. Fortalecer la Mesa Amplia por la Educación Superior.

2. Metodología:

a. Primer día:
i. Mañana:
1. Informe de la Mesa de Diálogo.
2. Informe de las propuestas elaboradas en las
Universidades Públicas.
3. Nombrar responsables para las moderaciones
(Propender participación de las diversas Universidades).
ii. Tarde:
1. Discusiones y propuestas por mesas sobre ejes
temáticos:
a. Financiación.
b. Democracia y autonomía.
c. Normatividad.

b. Segundo día:

i. Mañana:
1. Socialización de las discusiones y las propuestas.
2. Compromisos y tareas.
ii. Tarde:
1. Redacción del Comunicado del 2do Encuentro Nacional
Profesoral.
2. Definición de las acciones de unidad.
3. Lugar y Fecha.
a. Auditorio Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia – Universidad
Nacional de Colombia Sede Bogotá.

b. Viernes 09 y sábado 10 de noviembre.
c. Hora: 08:00 am.
4. Participantes
a. Profesoras/es de las Universidades Públicas (Ocasionales, de
Cátedra y de Planta).

martes, 23 de octubre de 2018

PERSPECTIVA SUBALTERNA TRASCONTINENTAL

Luego que echamos a andar el proyecto del COLEGIO SUBALTERNO TRASCONTINENTAL en la edición del XIV SEMINARIO INTERNACIONAL GRAMSCI, 1-5 DE OCTUBRE, con la visita de tres destacados investigadores y colegas, PEDRO KARCZMARCZYCK, MOHAMMAD TAY, Y FRANCISCO MUÑOZ.

Ahora continuamos con la divulgación del problema del éxodo y migraciones globales, cuando en nuestro continente, provenientes de Centroamérica, más de 6.000 marchantes siguen su rumbo hacia los Estados Unidos, en procura de trabajo y cobijo.

En esa línea de investigación, apoyo y denuncia compartimos el escrito del investigador argentino-mexicano Guillermo Almeyra, cuyo artículo nos compartió el colega y compañero mexicano, Alejandro Gálvez.

TRABAJADORES INMIGRANTES, RACISMO Y ESTADO

Guillermo Almeyra


Trump quiere que el gobierno mexicano impida el tránsito por su territorio de trabajadores centroamericanos a quienes, como a los mexicanos, rechaza en su frontera. Al racismo le agrega así la imposición a un país formalmente independiente de resignar sus leyes y su soberanía.

En Brasil, simultáneamente, los venezolanos que buscan trabajo son agredidos y asesinados y en Argentina el gobierno impide trabajar a los senegaleses y discrimina a los paraguayos, bolivianos, chilenos, peruanos y brasileños en los servicios sanitarios y escolares.

El sistema capitalista en su fase actual considera sobrantes a miles de millones de personas y reprime a los millones de trabajadores que emigran por razones climáticas o políticas porque ya no le son necesarios como mano de obra no calificada y barata y como ejército de reserva de fuerza de trabajo. Ni siquiera los acepta para compensar la baja natalidad y fertilidad de los países de acogida pues también en ellos le sobran los ancianos y los desocupados, que considera cargas.

En Europa, en Estados Unidos y en Argentina esos trabajadores de otros países son perseguidos en nombre de la preservación de la “identidad” y la “cultura” nacionales, entendiendo por identidad rasgos étnicos y por cultura la de los sectores de clase dominantes (que son antinacionales, por añadidura).

Para justificar la represión, los gobiernos acusan a esos trabajadores de robarles puestos de trabajo a los ciudadanos nativos (que jamás han trabajado o trabajarán en sectores mal pagados).

Con el objetivo principal de dividir para reinar los grandes medios al servicio del gran capital recurren a una técnica comunicacional simple. Ocultan que los inmigrantes son trabajadores y los menciona sólo como extranjeros; esconden las estadísticas que prueban que los ciudadanos nativos son los responsables de la inmensa mayoría de las infracciones a la ley e informan sobre cada delito de un inmigrado destacando su país de origen para crear la sensación de que provocan un grave problema de inseguridad y para hacer creer que los inmigrantes son delincuentes potenciales.

Por último y sobre todo esos medios de intoxicación escamotean el pasado nacional porque la tan elogiada identidad nacional fue impuesta por el Estado mediante sus instituciones.

Antes que mexicanos, la gente era yaqui, nahua, maya, veracruzano, de Chihuaha o guerrerense y Chiapas se unió a México apenas en 1824. En Brasil la esclavitud fue abolida en 1888 y el concepto de ciudadanía no existía bajo el Imperio y en lo que hoy es Argentina la guerra entre los ejércitos provinciales duró hasta la segunda mitad del siglo XIX.

El país estaba despoblado y recién cambió radicalmente a fines de ese siglo con la llegada de una gran oleada de trabajadores italianos, españoles, franceses, galeses, irlandeses, nórdicos, rusos, árabes, polacos y judíos con sus respectivas lenguas e historias.

La educación, el ejército y las leyes del Estado liberal funcionaron como un corsé de acero para formar la “identidad nacional” e impusieron una lengua oficial dominante. Los ejércitos de la Revolución Francesa transformaron así en franceses a los corsos, normandos o marselleses e impusieron el idioma francés fabricado en la Corte real y que sólo hablaba una minoría del seis por ciento.

La cultura que se impuso en todas partes fue la de las clases dominantes, desde siempre mundializadas en sus gustos, valores y concepciones del mundo. La cultura popular tiene en cambio raíces comunitarias, campesinas y está anclada en solidaridades obreras tempranas, defensas de las minorías sociales y étnicas y en mestizajes de todo tipo pues entre los pobres no hay alcurnias ni linajes sino orgullo de clase y a nadie le interesa lo que hacía su abuelita o la del vecino.

Si en países como Cuba, que intentaron una revolución democrática, aún se desarrolla el racismo antinegro y el machismo es porque el aparato estatal no comparte los valores de los pobres y mantiene aún los valores capitalistas anteriores a 1959 pero reforzados por las deformaciones introducidas por la influencia de la Unión Soviética.

¿Cómo crear una identidad verdaderamente nacional y latinoamericanista y construir en cada país las bases de un Estado de transición que luche por la superación del capitalismo y el fin de la dependencia nacional?

Desarrollando la autoorganización, la autonomía, la plena participación de los trabajadores en la elaboración y la decisión de las políticas locales y nacionales lo que aumentará su confianza en sí mismos y sus capacidades y confrontará en la práctica a los capitalistas.

Creando con los maestros democráticos fuentes y programas propios de educación no capitalista como los zapatistas chiapanecos. Construyendo cooperativas para explotar racionalmente los recursos locales. Impulsando la solidaridad entre los oprimidos y explotados cualquiera sea su edad, género, etnia, país de origen o color. En otro artículo intentaré dar ejemplos.

almeyraguillermo@gmail.com






domingo, 21 de octubre de 2018

EL CIRCO COLOMBIANO, VENEZUELA Y LA EDUCACIÓN SUPERIOR.
miguel angel herrera zgaib
director del grupo Presidencialismo y participación

El 19 de octubre, Sergio Araújo, muy tieso y muy majo, publicó un escrito "¿A defendernos de Maduro?", en el diario capitalino del grupo Sarmiento Angulo, donde se despachó con la siguiente especulación, con el inocultable sabor de las faked news, diciendo:

"En el desespero por apaciguar el descontento ciudadano y para justificar sus desmanes en el frente interno, el régimen bolivariano y un sector de las fuerzas armadas, que tiene rabo de paja ante los Estados Unidos por sus vínculos con el narcotráfico, "podrían tratar de pescar en río revuelto ordenando bombardeos aéreos a blancos estratégicos en territorio colombiano, qu causarían un daño incalculable al funcionamiento del país..."

¿Qué pruebas aduce el descarado columnista para sustentar su asero? Ninguna. Pero, claro, presenta un inventario del armamento del hermano país, para destacar entre éste lo siguiente:
"Sin embargo, la verdadera amenaza son los 23 aviones Sukhoi 30 de última generación que Chávez compró a Rusia..."

Luego el escritor que colabora en "A fondo", en El Tiempo, se desparrama en comentarios dizque de "estrategia", así:
"Los avances en tecnología acabaron con los combates aéreos conocidos como dogfight, por cuanto hoy es posible que un avión porte bombas y misiles inteligentes que pueden impactar un blanco con 5o cms de margen de error..."

Y luego, para completar su novela de "terror" pago, descarta la compra de aviones rusos, o los últimos F-32 y F-22 estadounidenses, porque no tenemos el dinero y porque es improbable que nos los vendan. ¿Por qué? Qué reservas tendría nuestro viejo "mejor amigo"?

El parto de los montes

Esta narrativa llega al punto, se trata de defender, apelando dizque al sentido común, la compra colombiana de un sistema de defensa antiaéreo que inutilice "las armas que pueden lanzar los avanzados aviones de la dictadura".

Para así impedir, dice el "lúcido" columnista, que Maduro ataque "las refinerías de Cartagena y Barrancabermeja, la base aérea de Palanquero, los puentes sobre el río Magdalena, y los edificios militares y de Gobierno de Bogotá."

Para nada se trata de que Sergio nos esté contando una película de guerra hollywoodense. Es alguien que antes fuera senador, y hoy es parte del bloque reaccionario que lidera el CD.
Y bien la presa más codiciada de esta narrativa, justificar la compra de misiles interceptores guiados desde computadores...que eliminen los misiles y bombas guiadas que puedan lanzar aviones enemigos."

¿Cómo decidir a quién comprar estos artefactos?

Acudir a un experto internacional que aconseje comprar el sistema o sistemas defensivos más móviles, con capacidad de interceptar las armas lanzadas a distancia media."

Esto lo dice un hijo de la oligarquía costeña, que escoge como blanco inmediato al senador Gustavo Petro, porque él, al discutir el presupuesto de la nación que ya se aprobó, y que incluía una partida más o menos disfrazada, para estos menesteres del embeleco de "la guerra regional" entre vecinos, reclamó que el gobierno no puede gastar dinero en armas en vez de invertirlo en educación.

Más aún, don Sergio, le espeta al senador su ignorancia, porque no distingue entre un arma ofensiva y uno de defensa tecnológica, que puede, según él, operar a media distancia, esto es, a tiro de Venezuela o Ecuador, por ejemplo.

Todo lo anterior, este cristiano, lo dice preocupado como está, por "salvar muchas vidas" de compatriotas. Háganos el favor!!!

¿Y el caos presupuestal en la educación pública superior?

La situación de emergencia mortal de la educación pública superior no mueve ni conmueve el menor pensamiento o "especulación" de buena fe de este gacetillero irresponsable.

Las cifras hablan en materia de destinación presupuestal, en uno de los países más desiguales de la tierra. Para alguien que viviendo en Valledupar, no puede desconocer las condiciones de miseria y despojo en que viven millones de costeños, en los alrededores del festival vallenato.

Por lo pronto, el gobierno de Duque, con el que se identifica, no sólo ha tenido el cinismo de destinar migajas para paliar en parte, el sostenimiento del funcionamiento de las universidades públicas, sino que cambiándole el nombre a "ser pilo paga", lo vuelve a relanzar con su obsecuente ministra, para subsidiar, con descaro, a las universidades privadas.

Ante esto,¿ qué queda?

La protesta inteligente, contundente de los muchos, y sus familias, que son millones. Se trata de torcerle el brazo al discurso de la guerra, y al despilfarro en beneficio de unos pocos que se lucran con la muerte y el terror inducidos.

No se puede resistir parando las universidades, en espera de que el gobierno otorgue los 4,5 billones para la vigencia presente. Y que comprometa para los años 2019 y 2020, los desembolsos requeridos y rigurosamente sustentados, Puntos que están resumidos en el pliego presentado por los estudiantes en paro nacional.

Requerimos de una acción rápida y eficaz que cause el menor perjuicios a los ya perjudicados con el abandono de la educación pública superior.

Se trata de pensar en un paro cívico y universitario nacional, que es necesario preparar ya, como medida extrema de desobediencia civil, Invocando el derecho, art. 13. de la Constitución, y la ética de la vida, deber máximo de cualquier gobernante responsable que jura preservar la vida, honra y bienes de todos sus conciudadanos.

Los derechos individuales y sociales cuestan, pero ningún representante político tiene poner discrecional para destinar a voluntad partidas para una hipotética guerra, sin asegurar el .
bienestar del común que está afectado por la más grosera de las desigualdades sociales conocidas.

miércoles, 17 de octubre de 2018

PREPAREMOS LA CONSTITUYENTE EDUCATIVA INTEGRAL.
SALDANDO UNA DEUDA HISTÓRICA.

miguel angel herrera zgaib
profesor asociado, C.Política, Unal.
Ex rector interventor, U. Libre de Colombia.
Director IGS-Colombia.

El divorcio histórico, entre intelectuales y pueblo que Jorge E. Gaitán, advirtió para los tiempos de la generación de los nuevos, se mantiene de modo persistente.

A esta separación han respondido los herederos del grito de Córdoba de 1918, los sectores medios, principalmente, cuando organizaron el paro nacional universitario del año 1971. Allí se acordó el Plan Mínimo de los Estudiantes Colombianos, y se defendió durante un año de "anormalidad" académica en la Universidad Nacional, sede Bogotá..

Era la respuesta universitaria a la reforma Patiño, que no pocos alaban, porque aclimató en últimas la universidad nacional a los imperativos de la modernización capitalista, como un antídoto al socialismo triunfante en Cuba.

De nuevo, en 2011, el estudiantado en lucha recogió y amplió con lucidez las banderas de 1971. Organizado en la MANE sucumbió ante un Congreso reaccionario, que impidió la prosperidad de una reforma progresiva de la Ley 30 de 1992, a la cual respondieron en el clímax del movimiento universitario. El proyecto quedó sepultado en los cajones del Congreso entonces controlado por el bloque en el poder del reformista neoliberal, Juan Manuel Santos.

La contra-reforma

Siguió, sin embargo, avanzando, a través de la asfixia al presupuesto de las universidades públicas. Drenándolas con el “invento” del programa “ser pilo paga”, que utilizó a los pobres inteligentes y aprovechados, en número superior a 40.000, para con ese pretexto subsidiar groseramente a la universidad privada de élite.

Siete años después, con renovadas banderas, y dos organizaciones estudiantiles nacionales, animadas por dos proyectos políticos de signo diverso, la responsabilidad con la reforma y la salvación de la universidad colombiana, experimentan su prueba de fuego en público y en privado.

En la plaza pública, ante una imponente movilización, se dieron dos indicios contraproducentes. Primero, el intento de impedir la intervención de Jennifer Pedraza, militante del proyecto organizativo de la OCE, del que es animador político el PDA/MOIR. Ella hablaba en nombre del estudiantado como representante electa ante el CSU, de la U. Nacional.

El segundo fue la censura, a posteriori, de la participación de Gustavo Petro, el candidato presidencial de la oposición, senador comprometido con la causa de la educación pública; a la que se sumó la imposibilidad que interviniera la senadora Angélica Lozano, de la Alianza Verde, que apenas le fue permitido subir a la tarima.

Después de la movilización del 10 de octubre, las 32 universidades están deliberando, y más de 10 han decretado como resultado, un paro hasta el 21 de octubre, al ser notificados de los $500.000 millones que entregará el gobierno nacional para paliar la crisis, cuando el funcionamiento de las universidades públicas requiere $ 4,5 billones para el año 2019.

La nueva manifestación y el horizonte de la Constituyente
Todas las universidades en paro, o en asamblea permanente han convocado a una mega manifestación nacional para el 17 de octubre. Las direcciones del movimiento estudiantil, y en particular, dos, la UNEES, y la ACREES, junto a la tendencia libertaria tienen que rescatar en común la pluralidad, a la vez que corregir los errores del inmediato pasado, ahora cuando han vuelto a la calle con cientos de miles de estudiantes, profesores y padres de familia.

Ellos que encarnan, la parte de los sin parte, tienen que convocar con el ejemplo, sin exclusiones. Para mostrar la madurez del conjunto del movimiento estudiantil, y el empuje de la democracia subalterna. Y convencer a la gran mayoría de la nación que los respalda como respuesta a su efectiva pedagogía ciudadana, azotada como está, por demás, por las afugias producto la crisis del modelo minero energético y agro-exportador impuesto por la vulgata neoliberal.

El curso de este y los siguientes días probará a todos si la intelectualidad joven corrige con audacia e ingenio propositivo el mundo de los mayores; y lo más importante, que está preparada para hacer las reformas urgentes, así como para convocar, si la negativa gubernamental se empecina en quemarle billones a la guerra, en vez de invertirlos en desmontar la desigualdad social, a una Constituyente Educativa.

Ella será el portal de entrada a la Constituyente Social que le de concreción a los acuerdos de paz, que la reacción y la derecha quieren “festinarse” impunemente, como si la nación colombiana aguantara otra guerra.

Mientras el gobierno Duque/Uribe y sus aliados hacen sonar en contravía de la paz los tambores a somatén, que aúpan los sectores medios y populares que siguen atraídos por las prácticas del fascismo social denunciados ya en los años 80, por el profesor Boaventura de Sousa Santos y sus aventajados discípulos nacionales, agrupados hoy en DeJusticia.